Las doctoras y especialistas
en psiquiatría e informática médica, Liuba
Y. Peña Galbán, Ludmila Casas Rodríguez, Magalys Mena Fernández[1]. Realizaron
una investigación bibliográfica[2]
con el fin de analizar el origen de la guerra psicológica contemporánea y su
relación con el quehacer sociopolítico mundial. Teniendo en cuenta las
definiciones de guerra psicológica, operaciones psicológicas y guerra de cuarta generación, se
describen las diferentes fases de la guerra hasta la cuarta generación. Como
elemento fundamental, se plantea que la guerra
convencional y la guerra psicológica
persiguen el mismo objetivo que es la ocupación de los países en cuestión.
Afirman Peña, Casas y Mena
(2009) que:
La guerra psicológica
consiste en asustar al enemigo para reducir sus posibilidades de éxito en el
combate. La guerra psicológica busca, por un lado, paralizar al adversario,
derrotarlo antes de que siquiera entre a combatir y, por otro lado, ganar las "mentes
y los corazones" de las personas que no se piensa aniquilar. (p.3)
Esta guerra la podemos
observar diariamente en métodos propagandísticos basados en distintos discursos
políticos, religiosos y sociales, como por ejemplo el discurso político de un
candidato presidencial es en teoría muy distinto al discurso del mismo
candidato en el puesto presidencial, ahora, podemos observar que el discurso
psicológico es parte fundamental, lo que se quiere es invadir la mente y la tranquilidad
de la comunidad con ideas vanas y sin sentido que en cierta parte tienen un
trasfondo que se parece mas a un lavado de cerebro que a una iniciativa tomada
con raciocinio o critica; nos generan distracciones y miedos para que acudamos
a las causas de echo que ellos quieren o les parece convenientes. Lo que
conocemos culturalmente como “pan y circo”.
Hay
que tener en cuenta, que, aunque no se esté en guerra o en conflicto puede ser
el caso de que se esté en el medio de una guerra
psicológica, como por ejemplo lo podemos ver en las campañas políticas, las
cuales tratan de difamar al oponente sembrando el miedo y la incertidumbre para
ganar adeptos a sus ideales políticos, las doctoras en psiquiatría nos dicen
algo al respecto.
Operaciones Psicológicas: es
el conjunto de medidas persuasivas en tiempos de paz o de guerra que se
conciben con el fin de influir en las actitudes, opiniones y comportamiento de
las fuerzas contrarias, sean éstas civiles o militares, con el propósito de
alcanzar los objetivos nacionales.
(Ceña, Casas, Mena, 2009, P.
8)
La guerra de cuarta generación tiene sus orígenes en los años ochenta debido
a trabajos realizados por militares norteamericanos, manipulando mentes en
cuarteles secretos en trabajo conjunto con organizaciones gubernamentales y no
gubernamentales; se dice que es de cuarta generación porque no se quiere el
control territorial que es el objetivo de la guerra de primera generación, ni
el control de los recursos naturales el objetivo de la guerra de segunda generación,
ni el control social a través del idioma y la religión característico de la guerra
de tercera generación, lo que se quiere es el control y dominación mental de
los integrantes de una sociedad apropiado en la guerra de cuarta generación, mediante
el apoderamiento y control de la conducta social masiva.
Ahora, una comparación entre
guerra psicológica y guerra convencional, principales características de cada
una.
Guerra psicológica:
Conquista los cerebros. Intensa
campaña propagandística, de desinformación, a la opinión pública nacional e
internacional. El objetivo es el control del pensamiento y la conducta de las personas.
La voluntad es tomada por fuerzas de ocupación invisibles, sin darse cuenta. El
blanco son las vulnerabilidades y contradicciones psicológicas. El desarrollo
tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir
en la opinión pública mundial, convertirán a la Guerra Psicológica Mediática en
el arma estratégica dominante. Grupos operativos descentralizados especialistas
en insurgencia y contrainsurgencia, y expertos en comunicación y psicología de masas.
La guerra se desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin
líneas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniforme y se mimetizan
con los civiles. Intenso bombardeo mediático: los volantes, afiches, las
consignas y las imágenes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo
militar.
Guerra
convencional:
Utiliza
el ejército para la conquista de los territorios. Intensa preparación, movilización
y despliegue de las tropas. El objetivo es matar. Doblega la voluntad de las
personas en los territorios ocupados. No hay fuego de fusiles, ni balas que le
apunten. Desarrollo de armas convencionales y nucleares. Las operaciones se
realizan con unidades militares. Se opera en frentes de batalla con elementos
materiales. El objetivo estratégico es el apoderamiento y control de áreas físicas.
Intenso bombardeo militar.


La
guerra psicológica es un instrumento de primer orden utilizado por el enemigo
para agredir a otros países, teniendo en cuenta que se desarrolla antes y
durante el conflicto, esto lo logran con las operaciones psicológicas que se
diseñan hacia audiencias extranjeras en general; como relación tenemos que la
guerra convencional y la guerra psicológica persiguen el mismo objetivo que es la
ocupación de países, lo que cambian son los métodos para realizarlo.
Podemos observar que las
guerras actuales comienzan a fundamentarse en las ideas y los sentimientos, casi
simultáneamente en el terreno de la opinión pública, en la arena internacional
y en el país que será objeto de la agresión.
La guerra de cuarta
generación tiene como objetivo el control y dominación mental de los
integrantes de una sociedad mediante el apoderamiento y control de la conducta social
masiva, queriendo así que la sociedad, responda a los intereses del agresor, lo
que le da derecho al territorio, a sus recursos naturales y a los consumidores
que en ella habitan. la guerra contraterrorista
en la actualidad variante complementaria de la guerra de cuarta generación, borra las fronteras tradicionales
entre frente amigo y frente enemigo y sitúa como eje estratégico de disputa la
guerra contra un enemigo universal invisible diseminado por todo el planeta: el terrorismo.
El terrorismo se acompaña de
acciones o amenazas o las dos para lograr el efecto psicológico que se quiere,
como escribió Art Tzu en su tratado, El arte de la guerra: "Pelear y
vencer en todas las batallas no constituye la excelencia suprema; la excelencia
suprema se logra acabando con la resistencia del enemigo sin pelear".
Mencionan las doctoras en
psiquiatría que desde el punto de vista psicológico se puede hablar de tres
mecanismos terroristas de acción:
El terrorismo se puede usar
para provocar un estado de conmoción, bajar las defensas en gran manera y
desistir de la idea de resistir.
Para destruir las defensas
lentamente y desistir de la idea de resistir.
Puede utilizar una combinación
de ambas: la estrategia abrumadora ("conmoción y temor reverencial")
y la de destrucción gradual (un concepto similar a éste se usó militarmente
contra los Estados Unidos en Vietnam). En el caso del terrorismo, la cantidad
de "víctimas psicológicas" será mayor que la de las "víctimas
corporales".
(Ceña, Casas, Mena, 2009,
P.15)
La “Guerra Contraterrorista” (una variante
complementaria de la Guerra de Cuarta Generación) borra las fronteras
tradicionales entre “frente amigo” y “frente enemigo” y sitúa como eje
estratégico de disputa la guerra contra un enemigo universal invisible
diseminado por todo el planeta: el terrorismo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrar1) Tras leer ambos enunciados (“Control Mental y Colectividad” y “Guerra Psicológica”) además del contenido del apartado de “Guerra Psicológica” y la introducción del blog, me es posible afirmar que todo se encuentra correlacionado y es coherente. Esto se debe a que mi compañero Juan en ningún momento entra en contradicciones tergiversando aquello a lo que se refieren las autoras al tratar el tema de la guerra psicológica (Eco, 1992, Pp. 43). Por el contrario tanto sus enunciados, como la presentación del blog apuntan a conjeturas que pueden ser probadas a lo largo del contenido de “Guerra Psicológica” al hacer uso de la coherencia entre la "intentio operis" e "intentio autoris" (Eco, 1992, Pp. 41) en donde es posible ver como las autoras desean mostrar en su investigación las formas en las que se puede ejercer un control mental bien sea individual o colectivamente, y como esto es usado para ejercer poder sobre estas mentes controladas y así dar paso a una guerra psicológica. Por último, en la introducción aunque a mi parecer pudo tener una mejor redacción, es clara su intención de mostrar la vulnerabilidad de las mentes más jóvenes o inmaduras a este tipo de influencias.
ResponderBorrarLa apreciación de Mónica me parece válida, sin embargo para soportar sus opiniones bien podrían considerarse citas textuales de Eco y apartados de los textos de Juan que ofrezcan mayor claridad, por ejemplo, a la idea de que Juan no incurre en contradicciones o tergiversaciones. 0,8
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